El cerro Chena, en la comuna de San Bernardo, aspira a convertirse en un pulmón verde de la zona sur, a pesar de haber sufrido las consecuencias de la sequía de más de una década. Entre los planes para rehabilitarlo estuvo el proyecto de “Maipo Resiliente”, que llevó a cabo la construcción de 976 obras de infiltración, correspondientes a Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN).
El propósito del proyecto fue transformar el sector de La Virgen del cerro Chena en un “paisaje de retención de agua” (PRA), que logre capturar el agua de lluvia, permitiendo que se infiltre en el suelo en lugar de correr superficialmente, aportando a la recarga del acuífero del Gran Santiago, que ha disminuido su nivel en un metro por año.
La intervención realizada en 3 hectáreas del cerro también permitirá regenerar el degradado ecosistema aledaño al futuro Parque Metropolitano Sur, al crear las condiciones para que la vegetación pueda volver a establecerse.
Las obras de infiltración ejecutadas en el cerro Chena fueron 858 zanjas de infiltración, 43 bancales, 41 medialunas, 20 pozos de infiltración, 12 fajinas y 2 limanes, totalizando 976.
Además, se realizaron obras complementarias para mejorar la efectividad de estas soluciones, atacar problemas como la plaga de conejos existente en el cerro y promover el establecimiento de especies resistentes a la sequía. Esto significó la instalación de una veintena de casas nido, decenas de perchas para atraer aves rapaces y sombreaderos para prolongar la humedad en zonas de alta exposición solar.
A ello se agrega el proceso de hidrosiembra llevado a cabo, junto a la dispersión de bombas de semillas, acción en la que contribuyó la comunidad vecina al cerro, participando en talleres de fabricación y siembra de bombas de semilla, así como en pintura y “apadrinamiento” de casas nido.
Considerando que hay 26 cerros isla que están insertos en la ciudad, de los 62 existentes en la Región Metropolitana, el proyecto desarrollado en el cerro Chena tiene un alto potencial de ser replicado, al evidenciarse el beneficio de la captación de agua, con todos los impactos positivos que genera en recuperación del ecosistema y bienestar para las familias.




